En determinados casos, el análisis del expediente y de la normativa aplicable puede evidenciar la existencia de una base sólida para alcanzar un acuerdo con la entidad aseguradora sin necesidad de acudir a vía judicial.
Este acuerdo puede materializarse mediante la revisión de la valoración del daño, la reconsideración de la cobertura o la rectificación de la decisión inicial adoptada por la aseguradora.
La identificación de esta posibilidad depende del estudio técnico-jurídico del caso concreto y de la documentación aportada.